Quintín Lame ejerce una atracción poderosa sobre muchas personas que se acercan a él por casualidad o destino. La atracción se debe claro a la importancia del pensamiento de Lame para el movimiento indígena contemporáneo, pero también se debe a su singularidad: es una de las pocas voces indígenas que se oyen con fuerza en el siglo XX antes de 1970. Incluso es una de las pocas voces indígenas que antes de ese año se han oído con fuerza en Colombia, y ese hecho, unido al valor literario de sus textos, le hacen una figura interesante para el estudio desde varias disciplinas.
Lame fue un escritor fértil. Escribió o dictó miles de documentos, en una profusión asombrosa de textos. De estos hay una abundancia generosa de cartas y memoriales que escribió a las diversas autoridades políticas y que hoy reposan en archivos judiciales y gubernamentales de Bogotá, Popayán, e Ibagué. Además hay otros textos más difíciles de encontrar, sea porque se han destruido con el tiempo, porque eran privados, o por las dificultades de darlos a conocer; estos reposan en archivos de resguardos y archivos familiares, etc.
jueves, 28 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)